El papel de los psicólogos en los divorcios con hijos en común

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Como te puedes imaginar, cualquier proceso de separación es siempre doloroso, sobre todo cuando en medio hay hijos menores en común. Se vive como una sucesión de etapas que comienza con las desavenencias previas, continúa con la toma de la dura decisión por una o ambas partes y prosigue con los trámites legales propios de cualquier divorcio. Tras todas estas fases, inevitablemente aparecen efectos a medio y a largo plazo.

El duelo del divorcio 

Los psicólogos sostienen que los efectos de una separación o divorcio son muy similares a los de un fallecimiento. Al fin y al cabo, es también una pérdida y, como tal, implica un proceso de duelo que de manera general tiene una duración aproximada de dos años. Y tiene unas implicaciones que afectan de manera muy especial a los niños. Tanto en el ámbito emocional, como intelectual y socialmente.

Por esta razón, muchos padres optan por recurrir a la ayuda de los psicólogos especializados, preocupados por las consecuencias que a corto y largo plazo pueda tener el divorcio sobre ellos. Con la intervención de estos profesionales, lo más frecuente es que se logre sobrellevar mejor el proceso. 

La mediación familiar

En el ámbito del proceso judicial o administrativo, el papel del psicólogo se centra en tres frentes fundamentales:

  • La mediación familiar.
  • El peritaje psicológico.
  • Los  programas de orientación. 

En todas estas áreas, el papel del psicólogo se encuentra siempre ligado a  la defensa de  los intereses de los menores. Esencialmente, buscando  la  conservación  de la familia a pesar de la separación, para que esta no se perciba como una ruptura radical y definitiva. En este sentido, evitar la pérdida del contacto entre los padres será la principal prioridad. Las recomendaciones generales se centran en fomentar la  mediación familiar, por considerarla la manera óptima de resolver estos procesos de separación y conseguir mantener, a pesar de todo, la relación familiar.

Recurrir a esta mediación, junto a los programas de orientación para las familias separadas, evitará tener que necesitar los peritajes psicológicos para determinar de quién será la custodia de los hijos.  

En un ámbito mucho más personal, los psicólogos tienen también un papel esencial durante el proceso de divorcio cuando hay hijos en común. Los profesionales pueden ayudar a mejorar la comunicación entre padres e hijos, con el objetivo de que los primeros expliquen a los últimos los cambios que se van a producir. 

Con respecto al trabajo de los psicólogos con los padres, el objetivo no es otro que conseguir que se comporten de manera flexible cuando traten cuestiones relacionadas con los niños. Y por supuesto, prepararles para entender mejor el comportamiento y las reacciones de sus hijos durante el proceso. 

¿Cómo y cuándo hay que hablar con los hijos del divorcio?

Si te estás enfrentando o te vas a enfrentar a un divorcio y tienes hijos pequeños, una de tus principales preocupaciones será saber cómo explicarles la decisión para que sufran lo menos posible

Pues bien, has de saber que es muy complicado determinar cuál es el mejor momento para comunicar el divorcio a los hijos. Sin duda, la decisión va a depender de la forma de ser de padres e hijos y, cómo no, de la situación familiar.

En cambio, sobre la forma de hacerlo sí existe más unanimidad. Lo ideal es comunicar la decisión de forma conjunta, ambos cónyuges a la vez, y estando presentes todos los hijos. Además, es conveniente que todo se explique con tranquilidad y respeto. Y que se transmita a los hijos que la separación no influirá en el cariño y en la atención que continuarán recibiendo por su parte. 

En definitiva, lo que debes saber es que la ayuda de un psicólogo puede resultar muy beneficiosa a la hora de afrontar el divorcio. Ante todo, para garantizar en todo momento el máximo bienestar de los hijos.

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