La nulidad matrimonial eclesiástica y todas sus particularidades

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Ya hemos comentado en alguna ocasión en qué consiste la nulidad matrimonial civil. Por eso, hoy queremos hablarte de la nulidad matrimonial eclesiástica, para que sepas cuáles son sus particularidades y en qué se diferencia de su equivalente civil.

El derecho eclesiástico contempla la posibilidad de anular un matrimonio, con el objetivo de que, a efectos prácticos, se declare oficialmente que este en realidad nunca ha existido. En la mayor parte de los casos, la nulidad matrimonial eclesiástica se solicita para poder volver a contraer matrimonio por la Iglesia. Pero hay muchas otras circunstancias en las que puede convenir iniciar el procedimiento.

Razones para obtener la nulidad eclesiástica

Es importante que sepas en qué situaciones procede solicitar la nulidad matrimonial eclesiástica. Sobre todo, para evitar que te dispongas a hacerlo cuando en realidad no tienes posibilidades reales de conseguirlo. De forma general, las tres principales razones para anular un matrimonio religioso son las siguientes:

Defectos de forma

Es el motivo que menos frecuentemente se alega a la hora de solicitar la nulidad matrimonial eclesiástica. Aun así, has de saber que es posible optar por esta vía cuando:

  • No ha asistido a la ceremonia el párroco o el ordinario del lugar.
  • No ha contado la celebración con testigos.
  • Concurren poderes que en realidad son nulos.

Existencia de impedimentos

Cuando nos referimos a impedimentos para la celebración de un matrimonio religioso, estamos hablando de aquellas cuestiones que legalmente se considera que pueden impedir el enlace. Por ejemplo:

  • La edad de uno o ambos contrayentes.
  • La existencia de un matrimonio religioso anterior sin anular.
  • Que los contrayentes procesen cultos distintos.
  • Si se acredita la comisión de un rapto o de cualquier tipo de crimen.
  • Si a los cónyuges les une una relación de parentesco.

Hemos preparado para ti esta lista con algunos ejemplos de impedimentos que pueden hacer que un matrimonio se invalide. No obstante, has de saber que existen muchos más.

Vicio del consentimiento

En este caso, nos centramos en todas aquellas causas internas o personales que influyen de manera directa o indirecta en la voluntad de uno o ambos cónyuges e impiden la toma de decisiones libres y voluntarias. De nuevo, para que te hagas una idea de lo que te estamos comentado, te damos algunos ejemplos:

  • Problemas psicológicos.
  • Desconocimiento de las implicaciones del matrimonio.
  • Falsa identidad.
  • Engaño para obtener el consentimiento.

Debido a la gran cantidad de circunstancias que entran en juego cuando de lo de solicitar la nulidad matrimonial eclesiástica se trata, conviene que quien desee dar el paso busque y contrate a un abogado especializado en derecho canónigo. De hecho, este trámite es actualmente obligatorio.

Este profesional decidirá qué argumento es el más adecuado en cada caso y procederá a formalizar la solicitud. La clave es que, con esta ayuda profesional, conocerás muy bien el procedimiento y sabrás qué paso es el siguiente en todo momento.

El procedimiento para conseguir la nulidad

Lo primero es presentar la demanda para anular el matrimonio. Para ello, acudirás a la diócesis donde tuvo lugar el enlace. Posteriormente, un perito nombrado a tal efecto examinará la viabilidad de tu petición. Si da su visto bueno, tendrás que esperar a recibir la respuesta de la otra parte, en caso de no efectuarse la solicitud de mutuo acuerdo. Y, posteriormente, se emitirá la sentencia con el veredicto final.

Para terminar, lo que cualquier abogado experto en nulidades matrimoniales te aconsejaría es complementar este procedimiento eclesiástico con la nulidad matrimonial civil. Llevando a cabo ambos trámites, conseguirás que tu matrimonio se declare totalmente nulo. A efectos prácticos, no habrá existido desde ningún punto de vista.

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