¿Qué tipos de despidos existen y cuáles se pueden denunciar?

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No todos los despidos son iguales. Según cuáles sean las causas que los motiven y quién haya tomado la decisión, se hablará de distintos tipos de despido e, incluso, de diferentes indemnizaciones. 

Pero, antes de darte a conocer cuáles son todas las clases de despidos que existen a día de hoy y cuáles son susceptibles de ser denunciados, vamos a mostrarte todas las cuantías que sí entran en juego en cualquier circunstancia:

  • Los días de vacaciones no disfrutados y que pertenezcan al trabajador.
  • Las pagas extraordinarias que correspondan.
  • Los días trabajados del mes en curso.

Sea cual sea tu caso, la empresa tendrá la obligación de pagarte estos conceptos, que vienen a constituir lo que se conoce como finiquito. Pero veamos más detalladamente qué ocurre en cada caso particular:

Despido objetivo

Se le denomina despido objetivo porque la empresa encuentra causas objetivas para despedir al empleado. Y estas causas pueden estar relacionadas con su comportamiento o trabajo (si no lo desempeña correctamente) o bien con circunstancias organizativas o económicas de la empresa (si está experimentando pérdidas, por ejemplo).

En estos supuestos, sí procede indemnización, así que no deberías dejar de reclamarla si te sucede. Su importe, concretamente, será como mínimo de 20 días de salario por cada año que hayas estado trabajando para la empresa.

Despido disciplinario

El despido disciplinario va un paso más allá del despido objetivo, pues implica que el trabajador ha actuado sin tener en cuenta los intereses y el buen funcionamiento de la compañía. Por ejemplo, llegando tarde de forma reiterada, desobedeciendo indicaciones, ofendiendo a compañeros o jefes o acudiendo a su puesto ebrio.

Como puedes imaginar, aquí no tiene sentido hablar de indemnización. Aunque, eso sí, la empresa tendrá que poder demostrar muy bien las causas de ese despido disciplinario.

Despido improcedente

Un despido improcedente se califica como tal cuando un juez considera que un despido inicialmente objetivo no lo es en realidad. Para que esto ocurra, el empleado despedido debe haber denunciado su despido, aunque para este el empresario haya argumentado causas objetivas.

Si la decisión del juez es declarar improcedente el despido, la indemnización correspondiente pasará a ser de 33 días de sueldo por año de trabajo.

Despido colectivo

Esta no es una clase de despido muy común en las empresas españolas, pero cuando sucede hay que tener muy claro cómo actuar. Hablamos de los casos en los que son varios los trabajadores a los que se despide a la vez en la misma empresa. En concreto, si como mínimo son 10 los despedidos, o el 10 % de la plantilla si esta se compone de menos de 100 trabajadores. 

En este caso, la indemnización es equivalente a la del despido objetivo. Es decir, un total de 20 días por año de trabajo

Despido nulo

Para saber exactamente cuándo un despido puede considerarse nulo, hay que recurrir al Estatuto de los Trabajadores. En este texto, se especifica que deberá ser un despido producido por causas discriminatorias o en contra de los derechos y libertades del empleado

Como ocurre con el despido improcedente, el nulo también ha de declararlo un juez. Y lo que ocurrirá si es así es que el empleado podrá ser readmitido y cobrar los salarios que se hayan dejado de percibir desde el despido hasta la resolución judicial.

Aunque aquí te hemos explicado las características de cada uno de los despidos, es posible que en alguna ocasión dudes y no sepas distinguir cuál es el tuyo. Si esto te ocurre alguna vez, no lo dudes y recurre al asesoramiento de un abogado laboralista como los que puedes encontrar en tuAppbogado

Este profesional te aconsejará y guiará sobre tus posibilidades a la hora de conseguir la readmisión o recibir una indemnización por tu despido.